Joaquin Fanego | Reforma de apartamento – Plaça Catalunya Barcelona
316
portfolio_page-template-default,single,single-portfolio_page,postid-316,qode-listing-1.0.1,qode-social-login-1.0,qode-news-1.0,qode-quick-links-1.0,qode-restaurant-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,vertical_menu_enabled,qode_grid_1300,side_area_uncovered_from_content,qode-theme-ver-12.1,qode-theme-bridge,bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.2,vc_responsive

Reforma de apartamento – Plaça Catalunya Barcelona

Ubicación: Plaça Catalunya, Barcelona
Arquitecto: Joaquín Fanego
Colaboradores: Pilar Sinesio
Cliente: Particular
Superficie construida: 116 m2
Presupuesto de ejecución: 98.000, – €
Dirección de obra: Joaquín Fanego
Estado actual: Finalizado

Se trataba de reformar un apartamento muy compartimentado y oscuro que mantenía la distribución original de los años 40, con una única entrada de luz en su fachada principal. Dos balcones orientados a la plaza arbolada con luz de norte que tímidamente iluminaban los dormitorios y una distribución muy compartimentada en el resto con tabiques, daban lugar a varias estancias pequeñas y zonas de servicio. El salón principal estaba situado en la parte posterior de la casa, con sus ventanas orientadas a un patio interior, el conjunto era oscuro y algo laberíntico.

El objetivo de los arquitectos Joaquín Fanego y Pilar Sinesio fue invertir esta distribución, dándole la vuelta al interior como un guante, para conseguir que la luz entrara desde las estancias principales hacia las zonas más oscuras del apartamento, evitando en lo posible las divisiones y buscando un ambiente luminoso y amplio.

Para ello se optó eliminar tabiques y trabajar con la luz, con grandes aperturas y el color blanco como base del diseño, tanto en paredes como en suelos: un pavimento “in situ” de microcemento continuo, diferentes tonos de blanco en paredes y mobiliario y con algunos paramentos de vidrio y puertas correderas lacadas. La luz de la plaza arbolada inunda el salón, la cocina y entra por el amplio pasillo hasta el fondo mismo del piso. En la parte central, el estudio está separado del vestíbulo por paneles correderos buscando la flexibilidad y modificar la proporción alargada de los pasillos tan típica de los pisos de esta época. Un amplio cuarto situado junto a la cocina permitió ocultar las instalaciones de tratamiento de aguas, descalcificación y filtrado, acumuladores eléctricos y lavadoras. En el extremo opuesto se encuentra el dormitorio principal, ocupando el lugar del antiguo salón, tiene dos partes diferenciadas por dos columnas originales que se han conservado: el dormitorio propiamente dicho y la biblioteca.